Sobre los problemas.

¿Cuántas veces hemos sentido tener problemas complicados de los cuales no encontramos solución? Hay veces en que escucho a mis amigos platicando de los problemas que tienen con su pareja, con la escuela, con el trabajo, problemas que al final del día son producto de un lujo o una comodidad que por fortuna tienen. No busco menospreciar los problemas de la gente porque siempre afectan de manera distinta y lo que para uno puede ser algo sencillo, para el otro puede ser algo imposible.

A la gente no le gusta perder. Cuando alguien se ofrece para ayudar a los problemas de los demás, lo menos que espera es poder ver ese problema resuelto. Por desgracia la sociedad esta ya muy malacostumbrada a dar la espalda a los problemas, son tantas las situaciones y las convivencias que se dan entre la gente que es más sencillo centrarse en los propios que en los ajenos. Es fácil no porque las personas sean envidiosas, sino porque de esa manera se pueden ver los resultados, los errores, los avances y la disposición que se tiene.

Mucha gente puede reflexionar por un momento sobre la actitud que tomarían frente a determinada situación y tomar una postura humanista ante alguna deficiencia en la calidad de vida de alguien más, pero el verdadero problema no es la solidaridad ni la disposición de ayudar, sino en que no existe esa iniciativa de hacer algo al respecto a menos que el problema afecte directamente a la persona.

Existen miles de organizaciones altruistas y de voluntariado que mantienen una lucha constante en el intento de conseguir más gente que apoye su causa. ¿Qué tan complicado puede ser dar $10.00 pesos a la semana a alguna de éstas organizaciones? Simples matemáticas, si 100 interesados dieran solamente $10.00 pesos a la semana, ¿cuánta carencia desaparecería al recibir $1,000.00 pesos a la semana?

Es increíble cuando nace en una persona ese deseo de simplemente ayudar. Es en ese momento en el que se crea una nueva percepción de la sociedad y es cuando se entiende que los problemas globales afectan a cada persona de la misma manera que los problemas individuales. Lo complicado es que, al ser un problema que involucra a más gente, es necesaria que la misma cantidad de gente sea la que busque involucrarse.

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Una de las principales características de los problemas, y que es con frecuencia la causa de fracaso de los mismos, es que son agotadores. Alguna vez escuché una metáfora muy interesante en una capacitación sobre alto desempeño, la persona a cargo tomó un vaso a medio llenar y lo mostró a la clase:

“Tengo una pregunta que hacerles sobre este vaso y no tiene nada que ver con que esté medio lleno o medio vacío. ¿Alguien puede decirme cuánto pesa? Fácilmente podemos hacer conjeturas o adivinanzas o podemos traer herramientas para medir el peso del vaso y sea cual sea el peso, el resultado será el mismo. 

¿Qué pasa si sostengo el vaso en el aire por 5 minutos? Si pesara, no podría. ¿Qué pasa si sostengo el vaso por 10 minutos? ¿Qué tal si lo sostengo por una hora? No importa que el vaso no pese más de 10 gramos, si lo sostengo por el tiempo suficiente, llegará el punto en el que me voy a cansar y tendré que soltar el vaso.

Lo mismo pasa con nuestros problemas. No importa si es lo más complicado en la historia o si es algo pequeño y con fácil solución. Si mantengo los problemas en mi mente durante mucho tiempo, eventualmente me cansaré y tendré que ponerlos a un lado, lo que hay que hacer es simplemente descansar, no estar pensando todo el tiempo en los problemas que se tienen, sino simplemente tenerlos en mente única y exclusivamente cuando se pueda hacer algo al respecto, de lo contrario solo se desperdicia energía.”

No vale la pena vivir aflijidos porque no alcanza el dinero para la renta o porque puedo no aprobar una materia, porque la novia me dejó o porque un amigo se enojó. Si tengo algún problema, debo hacer algo al respecto…pero si no hay nada que pueda hacer en ese momento, entonces no tiene caso que esté mortificandome por algo que no está en mi control. Hay que aprender a disfrutar lo que se tenga que disfrutar en su momento y a lidiar con los problemas solo cuando se pueda hacer algo al respecto.


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