No hay mejor sentimiento que el de viajar. Cuando estas en carretera solamente existen 2 cosas, el camino y tú. Dejas de existir solamente como una criatura viviendo dentro de una sociedad y empiezas a convertirte en parte del paisaje, te mezclas junto con el campo y el sol, el aire alborotando tu cabello y tú encontrando una armonía con el automóvil, manejando libremente, sin verificar la velocidad, sin mirar el tiempo, solamente pensando en que habrás de llegar y mientras hay que disfrutar.
Millones de pensamientos abordan tu mente y ninguno a la vez. Cuando manejas tu cuerpo piensa en manejar y tu cerebro se libera para apreciar la música que envuelve ese momento en solamente un evento aislado en el que no existen los compromisos, no existen los pendientes, no hay nada más que el sentimiento de placer que el manejar produce.
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