Losing Canvas

No comprendo cómo es que me encuentro en esta situación. Recuerdo perfectamente que cuando estaba en la escuela, nunca fui de los niños que se peleaban, tampoco tuve ningún problema con nadie, es más, casi ni amigos tenía.

Cuando estuve en la universiad estudié la carrera de Ingeniería en Computación y Sistemas. Nunca pertenecí a ningún grupo ni estuve en ninguna organización. Básicamente me dedicaba a la universidad, a la fiesta (por supuesto) y a mi familia. Dentro de todo era lo que se pudiera nombrar “un niño normal”.

Sin embargo ahora que me pongo a pensar en la persona que soy me pregunto, ¿acaso tuve algún trauma que no pude superar? Digo, ¿por qué otra razón tendría la afición que tengo por las armas? ¿Por qué he participado en tantos concursos de tiro al blanco y he sigo ganador en la mayoría de ellos? ¿Qué tienen las armas que me hacen sentirme ajeno a la realidad que vivo?

En éste momento estoy en la terraza del hotel Panamericano en Argentina y estoy apuntando con una G22 ohne Schalldaempfer que conseguí en descuento en mi último trabajo en Alemania, a una persona tomando apaciblemente un café cerca de San Carlos de Bariloche, sin ninguna preocupación en una tarde de sábado.

Hasta hace una semana, no sabía ni de su existencia. Manuel Jiménez, licenciado en Administración de Empresas, gerente administrativo del mismo Hotel en el que me hospedé. Es curioso ver cómo espera pacientemente una cita de negocios conmigo, sabiendo que nunca llegaré.

No tengo nada personal encontra del pobre de Manuel, sin embargo, aparentemente el pobre diablo esta obstruyendo algunos negocios (sobre los cuales no quise preguntar) que esta llevando a cabo mi empleador. De manera que su radical existencia pronto procederá a ser solamente un noticiero más y un cheque más depositado en mi cuenta.


Comentarios

Deja un comentario