Hoy me di cuenta de ti, me di cuenta de cómo ríes cuando algo te causa gracia, cuando te da pena, cuando es de nervios y cuando es sarcasmo. También me di cuenta de cómo caminas cuando tienes prisa por llegar, cuando no quieres llegar, cuando no sabes qué hacer o cuando sabes perfectamente qué pasará. He notado cómo agrandas los ojos cuando te sorprendes, cuando recuerdas una historia, cuando te avergüenzas de algo, o cuando te cohibes. Pocos saben cuando cambia tu tono de voz, ya sea porque estas cantando, de un característico buen humor, incluso enojada o sentida. ¿Será que tú también puedas darte cuenta?
Deja un comentario